Tras un cristal sucio y rayado veo a cinco reinas descabezadas que yacen abandonadas, como el saldo de un día de trabajo o un final de temporada tras una vitrina, las extremidades estan disperdigadas por el suelo, algunos rostros se adivinan que llegaron tarde a la repartición de ojos y a una le falta la boca.
Tras capas de polvo hay brazos, fémures y claviculas.
Sus cabezas calvas y fracturadas descansan, sin dueño, pero a pesar de todo luchan por sobrevivir puesto que sucumbirán o serán desechadas entre un marasmo de cuarteaduras de un momento a otro. Porque hay un letrero que avisa. "SE VENDE"
Parece que hoy casi para todo la modernidad se justifica como un capricho impuesto por la moda. Yendo a un desfile pude ver que todo el origen de las muñecas de aparador están diseñadas según los caprichos de la moda, en la pasarela van andando cuerpos estilizados, ojos invisibles y manos larguísimas, algunas de ellas lucen desalmadas con el rostro muy pulido, o resanado, rebozante, con sonrisa perfecta gracias al maquillaje.
Es necesario tener una cabellera abundante, rollizos labios, pestañas largas y hasta algún lunar que alguna diva del cine ya estaría envidiando. Mientras que las muñecas, las que tienen la carne de resina o de fibra de vidrio se mantienen firmes y hieraticas. Se imponen ante las inclemencias del tiempo proclamándose como reinas mortales, ostentan la alta costura en vitrinas aunque no sean parisinas, o donde habitan rostros con toques minimalistas y sus siluetas como de escultura hiperrealista que nada mas faltaría añadirles o pintarles unas caras de Picasso.
Hay quien celosamente salvaguarda su juventud y no bastan dosis certeras de vestidos brillantes, tiaras, satines, encajes, lentejuelas, vestidos de gala y noche o collares de perlas.
Bien dicen que en el Amor, en la Guerra, en la Mercadotécnia y en la moda todo se vale; Hace años hubo una nota de un chico argentino que fingiendo ser un maniquíe posó en una vidriera para no ser arrestado; en esta batalla por presumir el mejor atuendo, parece que no todo exceso es permitido, al menos no si es casi atentado. Creo que los únicos torsos que a veces lucen "Bonitos" sin cabeza son los femeninos, los de alta costura. Pechos erguidos y cinturas de avispa que porta una faja, levantan glúteos sin inhibirse posa con la seguridad que solo la resina le da, y se ve como toda una reina plástica aunque le claven agujas o alfileres..


