- ¿Tú tienes un Fujur?
- ¿Un qué?
- Una especie de guía y protector que te complementa y equilibra.
- ¿Ein?
- Alguien que, llegado el caso, antepondría tu misión a la suya propia.
- ¡Ahhh! ¿Cómo Fujur y Atreyu en La historia interminable?
- ¡Sí!
- ¿O como Sancho Panza y Don Quijote; Sam y Frodo y Han Solo y Chewbacca?
- Exacto
- Creo que he visto demasiadas películas.
- No, creo que tu ego es demasiado grande
- Eso no existe. Y aunque asi fuera, sería una relación asimétrica en la que uno se sacrificaría siempre por el otro, y eso no es sano. No me interesa.
- yo no hablo de sacrificios vitales, sino de cosas más pequeñas; de tener o ser un Fujur en una faceta concreta, como un cómplice de cara a un talento artístico o un reto deportivo, por ejemplo. Además, tu puedes ser a la vez Fujur y Atreyu del protector elegido.
- Suena fatal, pero, tal y como yo lo veo, la única persona que podría entrar en esa definición es mi madre, o mi Abuelo. Sólo ellos eran capaz de tanta incondicionalidad... a veces...
ni mi papá
- Plantéate, por un momento, que además de tu mami, existiera alguien que fuera mucho más que un Pigmalión
- Yo lo intento, pero...
- Imagina que sólo la presencia de ese ser haría más llevaderas las cosas
- Pero sigue sin ocurrírseme nadie
- ¿Estás segura?
- Sí
- Por cierto, ¿tú tienes un Fujur?
- Por supuesto y tu también
- ¿Quién?
- Tus dos perros, tus gatos *sonrie*
No amar es un acto de profundo egoísmo,
hay personas tan exuberantes que nos conquistan a la primera mirada y nos dejan prendados para siempre... incluidos los que tienen pelos.