El tiempo pasó lento y ralentizado. No hubo necesidad de proponer ir a otro sitio. Acabamos en su casa, el gato nos recibió en la puerta, el piso laminado de madera bajo mis pies y la sala estática y silenciosa a media luz iluminada por el pasillo.
Lo hicimos porque apetecía, no habíamos cenado pero teníamos ganas de un postre. Él con una cara de serio pero jodidamente atractiva lo sugirió y yo no sabía si eso lo había pensado horas antes, a veces no se descifrar cuando le gustas a un hombre. Estaba claro que no iba a llevarme a casa y la verdad es que yo no tenía prisa para llegar.
al subir por el elevador bromeamos y sonreimos ambos nerviosos yo no sabía si ibamos por las llaves de su auto o si queria tomar un aperitivo. Bastaba estar frente el uno al otro para besarnos sin dirigir quién iba a empezar, como si llevara años sin hacerlo engullí sus besos, sentí sus manos apretarme contra su cuerpo, recorriendo desde el cuello, la espalda, la cintura, las nalgas y los muslos deslizando sus dedos a través de mi vestido. Mientras me acostumbro mas a su lengua y a sus manos con los ojos cerrados el se coloca de modo que parece atestar muy bien cada movimiento me produce un sin fin de sensaciones, no sé cuánto tiempo pasó hasta que me liberó de el vestido y yo hice lo propio con su chaqueta y lo demás. Creo que era una buena postura pero había que variarla, no había guión sólo pensaba que podía pedirle cualquier cosa mientras más nos entusiasmabamos ahi juntos.
Como si fuera experta en ese territorio que no habia explorado, deslizé mis dedos mientras le chupaba la boca, desabrochando el cinturón . Los Besos indiscretos enpalmaban con la mezcla embriagadora de unas horas antes de las cervezas, las sonrisas, la respiración acelerada
El sexo nunca se teme si hay poca luz a distancia. La atracción se adivinó desde que dijimos hola, la mirada de el la noté cuando acomodaba el bolso discurriendose por entre mi escote mientras me situaba justo enfrente al llegar y noté que miraba mi boca, .... cuando volteaba descubriendo la indiscreción desviaba la mirada sonriéndo nervioso como disimulando
Al principio tensos por la rapidez, le hablaba, mientras tomaba la acción decidiendo bajar... luego preguntaba y miraba cada tanto su cara, sugeria y el se dejaba llevar. Miró absorto en una mezcla de admiración e incredulidad, sin oponer resitencia ni retroceso, esbozó una sonrisa que me dió tranquilidad, no haría ningún movimiento antagónico y permitiría hacer mi voluntad, sabía que me deseaba y quele gustaba por la forma de mirarme y hablarme. Me tocaba y giraba sus dedos en circulos por mis hombros... me jaló hacia el de nuevo, otra vez nos dedicamos a darnos besos que ahora parecian ventosas, su aliento, en el cuello y un giro para caminar por el corredor sin dejar de tocarnos... excitados llegamos a la habitación, podiamos alcanzarla contando 20 pasos me senté en su cama suave las luces del baño nos daban como reflectores y ahora me percaté de mas de tres tatuajes en sus brazos y el torso marcado sin exagerar justo como me gusta. Se desnudó con prisas precisas mientras no le quité los ojos de encima.
Sentada volvió a posarse frente a mi y volvi a saborear lo dulce que me ofrecía. Sentí sus dedos acariciando mi cabello, me siguió con la mirada como verificando que hacía y como por arte de magia ya estaba en la cama suave destendida... acomodados dándole la más calida de las bienvenidas encaramado sobre mi penetrando lento y pausado... abrazándolo con mis piernas y luego con embestidas contundentes. Conforme pasó un rato a ritmo pensé que iba a lograr que yo me corriera demasiado rápido pero me tranquilizaba al verlo sonriendo atestando besos por todos lados
No habia mejor gozo que estar, hablándonos, frente a frente no importando la categoría del lenguaje o el tono o ritmo de las palabras... Eché la cabeza atrás con su cuerpo encima sintiendo cada embate mientras succionaba mi boca y tiraba besos erizandome por completo y sintiendo los vellos de sus brazos, cortando los hálitos e inundando nuestros cuerpos de puro hormonal deseo carnal...
... palmo a palmo. Atrapado apretado entre mis piernas y yo perdida entre sus brazos recorriendo mis caderas debajo las sábanas y de filo sintiendo su boca, decidida a relajarme y abstraerme de todo, con su voz pausada colgada de mi oído sujetada firmemente, en un vaivén como si estuvieramos en una embarcación sobre olas y torrentes suave, firme hasta que sólo en la habitación se oían los gemidos de cada uno moviéndonos como poseídos
... pensaba que si no se me cortaba la respiración seguro se me nublaría la vista, mientras la lengua en su oreja forma espirales con la punta, acostumbrarse a eso, tenia que ser muy bueno. Comenzó a tomarse mejor su tiempo y con cada acometida sentía la humedad un sopor chocando entre los cuerpos subiendo y bajando, mis uñas buscando aferrarme a algo terrenal su espalda, pero a lo que podíamos aferrarnos era al deseo mismo de ese instante, a la certeza de lo perfecto que funcionamos ambos...