Los ví hace unos seis meses en una revista y algo en mi interior como codicia me clamó "los quiero" fue una especie de locura transitoria.
Eran unos Manolos, altos nada prácticos, seguro no muy cómodos, lejos de combinar con la mayoría de el guardarropa que tengo y por si fuera poco un tanto inalcanzables de pagar.
Como si fuera una condena me los fuí topando en alguna tienda, luego al cuzar frontera otra vez como aquel deseo codicioso no cumplido volvía verlos tras una vitrina lujosa, otra vez como llamandome en alucine total... y volviendo a probarme los 3 modelos en cuestión.
Cada día que pase por delante de ellos era abrumador, aún así no sucumbí a la tentación de obtenerlos, hubiera sido fácil un desliz plástico y listo... Sin embargo fui capaz de resistir a la tentación gracias lo cual en mi estancia en ese lugar pude comer bien todos los días sin pena ni culpa...
aun pienso en ese absurdo precio que hacía que mi deseo se esfumara en un pis pas como por arte de magia. ¿cómo es posible que unos zapatos cuesten el sueldo con el que podría mantenerme durante una buena temporada? Vagamente heróica tome la decisión prudente de no comprarmelos incluso sabiendo que yo estaba a veces en la gloria a diferencia de otras personas que ni en sus previsiones mas optimistas lograban sumar alguna buena suma para terminar el mes y encima debían mantener o hacerse cargo de una familia. No se si haya algo mal sano en gastar tanto en un par de zapatos si acaso no te destroza los pies pero si el bolsillo. Mi armario esta lleno y como bien dicta el vicio entre mas tengo mas quiero
Si pudiera ser quimera seguro escogeria tener mas de 6 pares de pies (si ya se que suena bien frivolo), en fin el caso es que cada vez que miro la estanteria de el calzado de alguna firma o marca conocida, supongo que mi Abuela me tiraria la cabellera o ella misma se la arrancaria si descubriera que por lo menos tengo dos o tres que solo han tenido una puesta, pues las suelas y las tapas se mantienen casi intactas o en buen estado
El vicio caro podria parecer inofensivo en apariencia si fuera yo adicta a los cigarros pero el poder se manifiesta cuando entro a una zapatería o veo un escaparate lleno de tacones. Y se muy bien el suplicio y lo que viene proximamente "Ultimas Rebajas". Los zapatos de mis sueños estarán a mitad de precio, y deberé ser fuerte para que unos simples trozos de cuero no puedan con mi voluntad. De pronto hoy he visto a una mujer con gafas y pinta alelada entrar a esa tienda en la que osa preguntar por el número de esos ... el objeto de mi afecto y obsesión.
Respire un momento detrás del cristal, simulando ver y husmear un poco... Vaya! si hay mas de dos tonos... La observo embelesada mientras se los prueba con manos temblorosas y hasta torpes entre sus dedos abrochando cada una de las correas. Camina y ¡Tán!.. Sin pestañear la Visa y se los lleva.
Que vicio... deberé hallar uno mas modesto porque estoy segura ya que cuando cumpli los 30 estaba consciente de mi aspecto y deje de ambicionar verme tan superficial.
Aunque este post. Seguro lo es.

