Lo valioso genera mucha más felicidad a largo plazo que lo útil y sin embargo, valoramos a veces más lo útil, que lo valioso. Los mejores momentos de la vida no cuestan dinero.
Amar, tener un hijo, lograr un objetivo, invertir tiempo en algo importante; los momentos de la vida en que vivimos las experiencias y que seguramente algunas que se nos pasaran por la cabeza, justo antes de abandonar este mundo no habrán costado ningún centavo.
Hace no mucho aprendí, que la mejor forma de invertir en nosotros es viviendo experiencias y no comprandonos objetos caros. Las experiencias serán por mucho de las cosas valiosas que obtendremos.
Aprender cuando nos asalte alguna preocupación, distinguir si es algo útil o valioso. La verdad es, que vivir no resulta tan costoso como nos lo habían contado.
