En estos tiempos de pantallas de cristal,parece que el amor caduca rápido y se negocia con inmediatez. Los besos posiblemente no se reciclen
Nadie quiere querer por miedo a estancarse o perder. Para el amor, uno debe apostar la cabeza, zambullirse hasta perderla. Amar siempre vale el tiempo necesario, aunque su tiempo pueda terminarse.
El vacio que queda por perderlo también lo vale, no es que lo que se sufra se aquilate, pero al final es una especie de inversión, trae experiencia.
Nadie llora por su culminación, llora por que todavía nó
