La prisa es un invento de nuestra sociedad. La sensación de que nos faltan horas, la angustia por no llegar a tiempo, el estrés por las muchas cosas que tenemos que hacer, son rasgos característicos de nuestro mundo. Mi padre me contagió esa frase "estais perdiendo el tiempo" ultimamente pienso que a esa frase se le ha dado una connotación negativa, pero ¿que es perder el tiempo?.
Pareciera que para algunas personas, el reloj de pulsera, la agenda o el blackberry es su amo. Yo la verdad no uso nada de esas cosas, aunque organizo el tiempo.
Existe un vinculo estrecho entre la vida en la ciudad y la prisa. Mucha gente de provincia asevera y da cuenta de que todo mundo corre con prisa, las miradas ausentes solo hacia una sola dirección de frente y como autistas cada uno va al destino cotidiano que le corresponde, casi nadie se saluda, mucho menos se sonrie, no se paran con el vecino mucho menos, caminan sin fijarse. El ritmo de la vida urbana nos hace olvidar que tenemos una necesidad, que es parte de nuestra naturaleza: estar con los demás. Ahora mismo mamá me reclama que nunca voy a visitarla, que a veces no llego a las reuniones familiares, que soy una Ermitaña que solo busco mi soledad. Creo que en tono de reproche jocoso asegura que me vuelvo medio antisocial pero es que no soy de esas personas que anden pegadas como muegano.
Sosiego, calma, atención, tiempo, son necesarios para saborear una comida, para disfrutar una lectura, para contemplar un atardecer, para salir a hacer ejercicio, para amar. Creo que el placer y la prisa son términos antagónicos para mi a ultimas fechas. Me he vuelto mezquina conmigo y egoista, hace tiempo lo platicaba con una buena amiga, creo que a causa de la presión en el trabajo y las prisas me enfermé, y aun así no debí darme ese lujo, porque estoy atrasada en pendientes, estas dos semanas me acumularon cosas por hacer y es por eso que ahora debo ganarle al tiempo... además, desde que tengo uso de razón, en esta bendita ciudad una de las primeras palabras que escuché y que quizá es de los primeros verbos que aprendí de mi madre fué "corre". Quizá debo buscar ese equilibrio, estar sin hacer nada sin sentirme incomoda o culparme de irresponsable, dejar de conectarme en alguna tarea para desconectarme del mundo allá afuera, poder dormir y no pensar que estoy perdiendo el tiempo... dejar de ser un "correcaminos"
Hace tiempo leía algo sobre León Felipe y el escribía: "porque no es lo que importa llegar solo ni pronto, sino llegar con todos y a tiempo", mi sabiduría popular me advierte constante que la prisa y mi constante impaciencia con muchas de las cosas, no es buena consejera mejor dar pasos cortos, sin embargo hoy no puedo darme el lujo de vestirme despacio, hoy llevo prisa.
