noviembre 03, 2013

El mundo de los Muertos, segùn los Vivos

noviembre 03, 2013

La fascinación por la muerte atraviesa todo un engranaje cultural para lo que se entiende como mexicano.  Las festividades del día de muertos se viven entre sincretismo, mezclados con solemnidad, con alegria, con añoranza y color.  Las artes populares hacen su aparición, la música, la comida, los olores del copal y las flores amarillas de Cempazùchitl


Resultados de búsquedy las velas que ayudan a guiar el camino de las almas de nuestros nuestros seres queridos que se han adelantado.


Medio solemne medio divertido, asi es el paso inevitable al otro barrio.
Te adelantas con versos creando epitafios haciendo alusiones personales o satíricas saboreando el momento con una rebanadita de pan de muerto o una calaverita de azucar o amaranto.

Disfrazar el exterior ayuda,pero no maquillas el alma.

Por eso Halloween dura 1 día y las ofrendas toda la eternidad. Cómo sus sìmbolos, como sus historias.





Para Charly, para Basilio y para Juanjo. Que me maquillan el alma con su cariño.


7 solo lo soñaron:

Jo dijo...


Macario (1959), es una película emblemática para el cine mexicano (incluso nominada al Óscar a Mejor Película Extranjera de 1961), vuelca, como tal vez ninguna otra, esta visión particular –casi endémica– al mundo de las imágenes. Aunque la novela en que se basa, del mismo nombre, no fue escrita por un mexicano, sino por un anarquista alemán llegado a nuestro país desde los años veinte, Bruno Traven, su adaptación del ambiente ultramexicanista descrito en la obra literaria original resulta todo un triunfo estético para el cine nacional.


Adaptada y dirigida Roberto Gavaldón, Macario destaca por la belleza atmosférica de su fotografía, hecha por Gabriel Figueroa, y la potentísima actuación de su protagonista, interpretado por un brillante Ignacio López Tarso en el papel que lo catapultó al estrellato.
El argumento conjunta la perspectiva folklorista del México de finales de los cincuenta con la más elegante tradición narrativa de Occidente:

en tiempos del Virreinato, Macario, un leñador con once hijos sumido en la pobreza, comparte por caridad un trozo de guajolote asado con la Muerte. A raíz de este acto el hombre se vuelve depositario de una fórmula capaz de devolver la salud a los más graves enfermos, lo que lo lleva a enfrentar un don que volverá su vida una pesadilla.

Marite Alarcón dijo...

Te quiero mi Jo!

TORO SALVAJE dijo...

A ver si veo esa película.

Me apetece.

Besos.

Darío dijo...

mejor tomar a broma semejante tragedia que nos toca... Un abrazo.

basilio dijo...

No sabia yo que la flor de Cempazúchitl tuviera tantas propiedades. Además de adornar los cementerios tambien sirviera como medicinal y sirviera para prevenir los cólicos, o ayudar para las digestiones pesadas, o incluso para prevenir el cáncer, y tambien fuera buena para la gastronomia, para confeccionar tortitas o mermeladas. Lo ves... ya he aprendido una cosa más que no sabia. Nosotros usamos para los cementerios generalmente los crisantemos. Antes eran blancos, ahora hay de todos los colores y son muy parecidos a la flor de Cempazúchitl. Si tuviera que decirte el nombre de la planta vervalmente todavia estaria intentandolo sobre todo al final... Cempazuchoolizil jajajja.
Intentaré ver la pelicula de Macario, me apetece mucho sobre todo las conversaciones con ese deje especial de México. Besos Joi por acordarte.

Charly Hell dijo...

Viva Mexico y la fiesta de la muerte!!! Orale!!!

Juanjo dijo...

Me gusta todo aquello que desdramatiza la muerte
Besazos guapa

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