noviembre 22, 2016

Te Soñé...

noviembre 22, 2016


La corva de su nariz la roza en cuánto se acerca, sus labios se fruncen simulando un beso que se tiñe de nerviosismo y poca destreza al principio. Enseguida ella se retira hasta que él ha de inmovilizar  su cabeza apretando suavemente entre sus manos grandes y blancas, sus rizos entre la nuca

la atrae hacia él y con sólo mirarla intenta tranquilizarla.  El huele a vino  y maderas, sus manos  tiemblan,  las rodillas de ella también. Cuando levantan la mirada están de cara, se distinguen la inclinación de sus frentes, las ligeras marcas en la comisura de los labios, su mirada silente y penetrante. Sienten nervios, un poco de miedo pero no se apartan.

El toca su cabello y desprende una horquilla que lo sostiene, tal cuál lo soñó al mirarla llegar, en plena modorra ella apenas se percató que él ya estaba esperándola con un aire infantil como con ansía de quién espera una sorpresa anunciada,  tuvo que tallarse los ojos para no plantearse de nuevo que soñaba.

En que momento uno cayó enfrente del otro desde tan lejos, no lo saben... tan distintos, tan dispares en creencias, latitudes,  estaturas, en acentos, para cuando se amoldan bien sus manos a la cadera , ella retrocede a través del lecho sobre manos y rodillas.   Sonrie nerviosa y se comporta como una niña al lado de él,  aunque su edad es ya de una mujer.   Las plantas de sus pies arrugan la colcha, hacen de ésta un montón informe. La noche se ralentiza por un rato se adentra tibia,  asomándose por un resquicio del alféizar un cuernito de luna,  el cambio climático no respeta coordenadas en el globo terraqueo ni en esta historia.

El comienza a hablar y por el mentón se le escurre un poco de vino que se desliza por el cuello y el pecho, ella lo jala hacia su cuerpo sonriendo frente a la persiana y se abrazan.

Ambos vuelven a alinear sus manos, pegan sus cuerpos y al sonreir sin parpadear, no quieren despertar ...

12 solo lo soñaron:

TORO SALVAJE dijo...

Lo has descrito de maravilla.
De forma original y absolutamente creíble.

Besos.

El collar de Hampstead dijo...

: )
Iba a decirte prácticamente lo mismo que Toro.

Ese es un momento mágico,gracias por traerlo.

Muack.

Alfred dijo...

Perfectamente descrito, como indican mis predecesores ;)
Besos.

Carlos Augusto Pereyra Martínez dijo...

Encantador. Me quito el sombrero, JO. Que bien lo hilaste. UN beso. Carlos

Chaly Vera dijo...

Muy bueno

Besos

Liliana dijo...

Se antoja...exquisito!

=)))

Forlán dijo...

Me ha gustado mucho. Un besote!!!

Beauséant dijo...

de esos momentos que se vuelven eternos a base de recordarlos mucho tiempo después....

Ernesto dijo...

Me ha encantado.

basilio dijo...

Lo has descrito todo perfecto.
Yo también sueño muchas veces eso Jo.
Ahora te digo una cosa.
Los puntos suspensivos del final es lo que más me gusta.

Celia Segui dijo...

Maravilloso, me has dejado alucinada.
Besos, Jo.

Holden dijo...

¿y quién querría despertar de semejante sueño? O_o Yo les entiendo, la verdad. Te ha quedado preciosa esta entrada, Jo, espero que no tenga demasiado de autobiográfica ^^

Joe's books

Elogio de la vagancia
Tacones en el armario
El vicio de la lectura
Noticias del Imperio
The Name of the Rose
Mujeres de ojos grandes
Aura
The Death of Artemio Cruz
The Book of Laughter and Forgetting
The Joke
Immortality
Laughable Loves
The New Drawing on the Right Side of the Brain
The Last Nude
Art and Fear: Observations on the Perils (and Rewards) of Artmaking
The Art Book
The Scrapbook of Frankie Pratt
Concerning the Spiritual in Art
Griffin and Sabine
Color: A Natural History of the Palette


Joe Toledo's favorite books »

Juntos codo a codo Somos mucho más que un blog