Qué tan fácil puede ser este día, o las noches tapizadas de gotas por el frío de afuera, que tan fácil serían mis días, caminar sin nada de silencios prolongados, con su mano en la mía.
Siempre existe algo que se anhela y algo que te seduce, puede ser una idea, un objeto, un lugar o una persona. Pero te provoca buscarlo. En medio de tantas pisadas ajenas, miradas de extraños que llenan las aceras y sin palabras, le regalaría un abrazo sólo y único en silencio, acorazado y cómplice también.
Me haría mucho más fácil caminar en estos días, tomada de su mano en esta ciudad dilatada en bocacalles. Detenerme en las esquinas con besos, mientras los autos pasan el verde del siga, en nuestras manos, la temperatura de nuestros cuerpos se resguardaría y en nuestras voces, escaparían risas de vez en cuando, si nos recargamos sobre el límpido cristal de las vidrieras.
Acá comenzó abril y el sol esta de luces encendidas, debo tomar un avión y no he hecho mi maleta. Son días alegres y el sopor y el calor a veces parece insoportable, tanto que no termino de contagiarme.
Que tan fácil puede ser Abril y la distancia ahora, difícil es el que podamos coincidir en la red, entre usos, horarios y continentes, porque ya no se tampoco donde encontrar, ni mucho menos buscar, le siento tan lejos y no hallole forma mas que a gritarle de vez en vez y en el revés enviar algún costalito cargado de letras aquí por si merodea a deshoras en América.
Oyendo a Sabina, o a Nolasco con sus guitarras españolas, siempre me acuerdo de las cosas dichas por escrito, pero mientras escribo ahora, cuando pienso, me doy cuenta que cada vez que lo hago así, mi prosa mejora. No sé si la perseverancia tenga que ver con el amor o sea un acto digno de aplaudirse, sin embargo a pesar de todo lo que está en contra sigo aqui.
no le conozco tanto, pero le echo de menos, le extraño, le espero...