abril 12, 2016

Caminando por Vidrieras

abril 12, 2016
   




Tras un cristal sucio y rayado veo a cinco reinas descabezadas que yacen abandonadas, como el saldo de un día de trabajo o un final de temporada tras una vitrina,  las extremidades estan disperdigadas por el suelo, algunos rostros se adivinan que llegaron tarde a la repartición de ojos y a una le falta la boca.

Tras capas de polvo hay brazos, fémures y claviculas.

Sus cabezas calvas y fracturadas descansan, sin dueño, pero a pesar de todo luchan por sobrevivir puesto que sucumbirán o serán desechadas entre un marasmo de cuarteaduras de un momento a otro. Porque hay un letrero que avisa. "SE VENDE"

 Parece que hoy casi para todo la modernidad se justifica como un capricho impuesto por la moda. Yendo a un desfile pude ver que todo el origen de las muñecas de aparador  están diseñadas según los caprichos de la moda,  en la pasarela van andando cuerpos estilizados, ojos invisibles y manos larguísimas, algunas de ellas lucen desalmadas con el  rostro muy pulido, o resanado, rebozante, con sonrisa perfecta gracias al maquillaje.

Es necesario tener una cabellera abundante, rollizos labios, pestañas largas y hasta algún lunar que alguna diva del cine ya estaría envidiando.  Mientras que las muñecas, las que tienen la carne de resina o de fibra de vidrio se mantienen firmes y hieraticas. Se imponen ante las inclemencias del tiempo proclamándose como reinas mortales, ostentan la alta costura en vitrinas aunque no sean parisinas, o donde habitan rostros con toques minimalistas y sus siluetas como de escultura hiperrealista que  nada mas  faltaría añadirles o pintarles unas caras de Picasso.

Hay quien celosamente salvaguarda su juventud y no bastan dosis certeras de vestidos brillantes, tiaras, satines, encajes, lentejuelas, vestidos de gala y noche o collares de perlas.

Bien dicen que en el Amor, en la Guerra, en la Mercadotécnia y en la moda todo se vale;  Hace años hubo una nota de un chico argentino que fingiendo ser un maniquíe posó en una vidriera para no ser arrestado; en esta batalla por presumir el mejor atuendo, parece que no todo exceso es permitido, al menos no si es casi  atentado.    Creo que los únicos torsos que a veces lucen "Bonitos" sin cabeza son los femeninos, los de alta costura.  Pechos erguidos y cinturas de avispa que porta una faja, levantan glúteos sin inhibirse posa con la seguridad que solo la resina le da, y se ve como toda una reina plástica aunque le claven agujas o alfileres..

14 solo lo soñaron:

Carlos Augusto Pereyra Martínez dijo...

A propósito de su buen artículo, Jo, uno observa los maniquíes de las vidrieras, en sus poses y otros gestos, y cuando mira los desfiles de pasarela, no le quedan dudas, de que las modelos se comportan como estos muñecos que publicitan la moda en las tiendas de ropa. UN abrazo. Carlos

Celia Segui dijo...

Buen escrito, Jo.
Las modelos de ahora dan asco. Parecen muertas de hambre y se les nota en la cara de asco que ponen. Yo no lo entiendo. A mí me dan ganas de salir corriendo. Por otro lado, la moda me la trae floja.
Besos, guapa.

Eme dijo...

A las modelos se les pide ser perchas de la ropa que portan y cada vez están más cerca de los maniquíes de plástico, sin expresión, sin algo que remotamente recuerde a la realidad...
Besos, Jo.

Chaly Vera dijo...

Debe ser triste ser maniquí de pasarela ocultando emociones y andar con pasos mecánicos.

Besos

Jordim dijo...

Los maniquís ocultan algo...

Sara O. Durán dijo...

Los maniquíes, lo mucho que me impresionan. Pero los de plástico tienen más vida que las de carne. Las modelos esas sin mirada, asustan, pobres, una carrera muy sacrificada y muy corta. Aquí hay una leyenda muy famosa de uno en una tienda de novias, los turistas diariamente van a conocerlo: "Pascualita".
Un beso.

El collar de Hampstead dijo...

En el mundo de la pasarela ahora mismo lo que se lleva (en general) es que las modelos pongan esa cara de inexpresión más propia de un maniquí de plástico.
Antes de salir a la pasarela,el jefe del desfile da instrucciones (incluso las cuelgan de las paredes) y suele ser habitual que digan "expresión ausente,seria.Nada de sonrisas.No pose al final de la pasarela.No giros a mitad ni al final.
O sea...desfilar como un robot lánguido y triste.
Así nos lo quieren vender.

Besos.

Sicilia dijo...

Incluso los futbolistas o deportistas de élite signorina, están al borde de enfermar enseguida... Por la exigencia de peso, dieta y demas.
Lo importante es ser feliz e intentar estar comodo con uno mismo.
A usted le queda todo estupendo.
Beso
s

Mi Álter Ego dijo...

A mí los maniquíes siempre me han causado mucha inquietud. Un besote!!!

Liliana dijo...

Pobres.....muertas de hambre! ;)

TORO SALVAJE dijo...

Claro... y luego la realidad nos parece insoportable.
Qué tontos...

Besos.

Mientras Leo dijo...

A mi esto de lo perfecto del escaparate y el lástico en la sociedad lo llevo fatal
Y ahí no sé, pero aquí, por cierto, ponen a los maniquíes posturas imposibles!
Besos

Holden dijo...

También los hombres nos quedamos calvos y no verás muñecos sin pelo... es más, si un maniquí de hombre no es liso, si tiene facciones... verás que una de ellas suele ser el pelo. ¡Vivan los esterotipos! ¡vivan las modas! ¡vivan los tarados que se desviven por ello!

MuCha dijo...

Que puedo decirte que tu escrito es Fenomenal.Me has encantado

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