septiembre 03, 2015

Sin Libros, no la libro

septiembre 03, 2015

Algunos autores ruegan vender sus libros, algunos otros que los leas. Algunas personas sin ser doctos en lectura te dicen que no prestes tus libros a nadie, porque prestándolos pones a tus amigos en condiciones que no necesiten comprarlos, con lo cual el escritor sale perjudicado en sus intereses.

Yo que tengo intereses por mis amigos mas porque conozcan autores, ruego todo lo contrario y esto es que a veces si es preciso presto un libro en cuanto lo leo, aunque lo consideren algunos un delito de peligro.

Suelo prestar mis libros ultimamente, incluso me considero afortunada porque tengo muchos, eso sí no creo que me alcance la vida para leerlos todos y mucho menos clasificarlos ni por color.  Desprenderme de algunos ha sido necesario y preciso pues, al final sabes que hay algunos que servirán mucho más a alguien a quien aprecias que dejarlo guardado o acompañado de otros hasta que otro día quizá lejano lo vuelvas a abrir.

Para muchos quizá los libros aparte de la historia del autor, y la de la propia historia, seguro contará alguna otra mas como por ejemplo, la manera en que llegó a ti o si por accidente entre tantos apilados o pendientes por casualidad lo abriste y te enganchó.  Pero la más triste de las historias es, cuando lo terminas o lo prestas y este ya nunca vuelve, peor aún si se vuelve entrañable o en el trayecto de su lectura redescubres alguna cosa que se despierta en ti y te ilumina o conmueve.

Los libros que mas duelen son aquellos que has prestado a alguien a quien apreciabas o querías y se fue de tu vida por alguna razón. No confío en alguien que me pide un libro que yo le indique esté bien para leer, pues, se de antemano que su lectura no será vital para esapersona mucho menos su cuidado y quizá terminará abandonandole o peor aún no devuelto a tus manos.

Ultimamente me confieso que soy una promiscua de libros, si, soy una pecadora,  algunos que no me han enganchado termino cerrandolos sin terminar y los vuelvo a colocar en el estante para tomar otro enseguida..  Seguro eso habla de mi poca madurez o de mi egoismo para con el libro mas que para con el autor por no darle mas oportunidad.

10 solo lo soñaron:

Rubén Yagüe dijo...

yo también me confieso...y a veces los cierro sin terminar

TORO SALVAJE dijo...

Yo he leído desde siempre.
Antes me obligaba a acabar los libros aunque no me engancharan del todo.
Ya no.
Ya aprendí que el problema es del autor, no mío.

Besos.

Mi Álter Ego dijo...

A mí lo de prestar libros me da mucho miedo. Muchas veces no vuelven y me da tanta pena perder mis tesoros... Los presto igual pero no sin cierto recelo, la verdad.
Y yo confieso sin pudor que no siempre termino los libros. Si llego más o menos a la mitad sin que me enganche, lo dejo. Siempre digo que leer es algo que se hace por placer, así que no concibo estar torturándome con un libro. Besotes!!!

mikkonoss dijo...

No hay dudas de que esos libros tienen encanto hasta para tocarlos y hasta un olor particular. Algunos te atrapan y no los sueltas hasta el final, y entonces los quieres de nuevo. Otros si, los abandonas y los retomas... Curiosamente lo mismo me ocurre con el Papyre 6.1 en donde llevo unos 25 libros que leo de a ratos y uno que a veces me atrapa.

Liliana dijo...

Tengo un libro que no he podido terminar, lo empiezo y me gusta pero por una razón u otra lo dejo....sospecho que no lo voy a lograr!!
En cambio el último que leí de más de 1000 páginas, creo que cuando mucho lo terminé en dos semanas, me encantó!!!

Y es cierto, dicen que no hay que prestar los libros, no había caído en cuenta en lo que dices, yo pensaba porque era casi seguro que no te lo regresen....

Besitos =)))

taty dijo...

La vida es muy corta para leer libros que no nos enganchan, no importa la razón.

Prestar tus libros así es un acto de fe muy generoso: no sé si yo sería capaz.

Es un escrito muy entrañable, este :)

Un beso!

alp dijo...

Pienso como toro.... Si no me gusta lo dejo... Problema del autor... Me gusta la imagen... Un abrazo desde Murcia....

Antonio Torres Márquez dijo...

Aunque en muchos casos me obligo a terminar, no hay nada mas canalla, que un libro que no te guste... y se empeñe en no terminarse...

Saludos.

Sara O. Durán dijo...

Hay lectores y coleccionistas. Al terminar de leerlos siempre los cedo a otras personas. Y no me inquieta que no regrese, no soy nada egoísta. De nada sirve un libro en un estante, más allá de juntar polvo. Y lo que hemos leído forma parte de nuestro ser, sin necesidad de referencias bibliográficas.
No hay cosa más lamentable que las bibliotecas personales de libros intactos.
Besos.

RECOMENZAR dijo...

leo poco o casi nada
solo noticias actuales y algunos blogs
abrazo

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