mayo 09, 2013

Reglas Estrictas

mayo 09, 2013

Cuando apenas cumplías 10 años por el mero hecho de haber nacido niña,  te decìan que traìas colocado un tesoro dentro de tu cuerpo que todos los varones de la Tierra intentarían arrebatarte a toda costa, tu misión (vaya responsabilidad) era mantener ese tesoro inviolado y hacer de tu cuerpo un santuario inexpugnable, a mayor gloria del señor. El inicio de tamaña responsabilidad vendría marcado el señalado día en que por vez primera tu cuerpo ofreciera unas gotas de sangre, sangre que recordaba el sacrificio que tu deberías hacer por el señor para devolverle , el que , en su día, había hecho por ti.

Todo aquello de la sangre y la responsabilidad y el santuario era demasiado, preservar el sacrificio me tenía aterrorizada y me venía una contradicción puesto que de niña...los niños no querían jugar conmigo era un odio mutuo, pero de grande significaba que llegado el momento y su reverenda gana si querrian jugar conmigo,  pero debía con mucha fortaleza impedir que robaran mi tesoro porque eso no era de chicas decentes.

cuando sucedió la primera ocasión de la regla, me guardé el acontecimiento y rompi a llorar, (asi de neofita e ignorante era yo) Mi abuela y mi madre no se ponían a hablarme de esas cosas con soltura,  me sentía responsable e incapaz de afrontar la responsabilidad social y moral de mi recién adquirida condición de mujer que comenzaría a cargar en mis hombros debiluchos de niña.  No tenía tanta fortaleza yo tenìa diez años y pensaba que me habìa cortado por subirme a ese àrbol algo habìa ocasionado...

Me resulta gracioso acordarme hoy y recordar esto ahora que tengo días de retraso ...y no no estoy embarazada


7 solo lo soñaron:

Juanjo dijo...

Parece mentira el daño que nos han hecho con una educacion basada en mentiras e ignorancias
El cuerpo humano es bello y deberia entenderse asi y dejar de satanizarlo
Besazos guapa

Idoia Gumà dijo...

Uf, este discurso te soltaban? Me sorprende bastante.. creo que a mí me informaron mucho más! La verdad es que nunca he sentido esta responsabilidad moral ni social! Aunque la 1a regla fue muy dura.. Por vergüenza! Tan niñas pero a la vez ya tan hacia ser mujeres, no?

Marite Alarcón dijo...

Uy me acuerdo de la mia... Yo tb romí a llorar en el preciso momento que mi mamá me entregó una Toalla Higiénica... qué terrible!!! No quería porque quería seguir siendo niñaaaaaaaaa!!!

Los retrasos pasan... relajate y vendrá.

Beso!

Zereth dijo...

Híjoles, qué horror, espero que ya cada vez cuenten menos ese cuento de terror.


En mi caso, mmmh aunque no me tocaron muchas clases de educación sexual, en mi casa fue algo natural, había libros y para cuando sucedió mi menarca, yo ya iba en la prepa... sí, entré peque a la escuela también.
Pero ni siquiera me tomó por sorpresa vaya, ya era algo que estaba rondándome. Para esas alturas yo ya había presenciado varios dramitas en mis compañeras desde la secundaria y había corrido a leer mis dudas en los libros. Lo cual pues ya me hizo tener bien digerido el asunto.

Eso de las amenorreas, a veces pasa por supresión de algo, a mí me ocurrió cuando el internado de pregrado, no dormía, no comía casi, mucho estrés, y encima un poco tristona, el combo perfecto para alterar las hormonas.

Cuídate, besitos!

Genosma dijo...

Disfruto mucho leyendo las historias que salen de sus entrañas. A veces tan literalmente.

Darío dijo...

Los monstruos que nos meten en el cuerpo, a costa de martillazos...

Ulises Chavez dijo...

Que cosas...tabues mas creencias igual a miedos inconcientes

Joe's books

Elogio de la vagancia
Tacones en el armario
El vicio de la lectura
Noticias del Imperio
The Name of the Rose
Mujeres de ojos grandes
Aura
The Death of Artemio Cruz
The Book of Laughter and Forgetting
The Joke
Immortality
Laughable Loves
The New Drawing on the Right Side of the Brain
The Last Nude
Art and Fear: Observations on the Perils (and Rewards) of Artmaking
The Art Book
The Scrapbook of Frankie Pratt
Concerning the Spiritual in Art
Griffin and Sabine
Color: A Natural History of the Palette


Joe Toledo's favorite books »

Juntos codo a codo Somos mucho más que un blog