diciembre 01, 2012

Conteo (entre paréntesis)

diciembre 01, 2012

Amanece y Crisis Política.
Uno lamenta con gran dolor la pérdida de meses de trabajo y de cientos de fotos...
(me robaron el mac portátil)

Uno pasa por todas las etapas del duelo: negación, aceptación, ira, culpabilidad, resignación...
(Uno aprende sus lecciones. Aún cuando no estén bien aprendidas)

Cuidarás tus cosas. cuidarás sobre todo de ti. Respaldarás tu información no seas tan transparente. (¿uno le da el poder cuando ama a alguien para dañarte?)

Uno se autoinflige mortificación corporal en la forma de los 10km para no ponerse a llorar (bueno si, ponerse a llorar pretextando que ya se cansó o que te duelen las pantorrillas)
Uno era virgen en carreras, y encuentra estupenda la experiencia...

Uno descansa. Lee. Ve películas, piensa en el próximo onomástico... (no tengo ganas de celebrar)
Uno madura en el desapego, en la imperceptible disminución de las fronteras del ego
regalando ropa o juguetes a la iglesia, (aunque eso no garantiza que te vayas al cielo)

Uno se sorprende del cariño de sus amigos reales y virtuales. A veces desde dónde menos me imagino llegan ciertas respuestas, un abrazo una muestra de cariño. Uno se siente afortunada y agradecida por quienes están ahi siempre (detrás de mi hombro o frente al monitor)

Uno se autorecompensa comprando zapatos, música y guardarropa y de pronto te sientes como guiñapo buscas remediarlo rapándote y lloras por tus rizos horas después...

Uno piensa que un día regresará fortalecida, como Gandalf, después de atravesar el fuego del abismo gracias a Maslow Y Wilde comprendo bien ahora lo impórtante que es tener experiencias de vida en las que inviertes y no sólo objetos caros.

Uno empieza a experimentar una suerte de retiro de silencio, como los carmelitas descalzos. En la libertad forzada, inesperada y repentina a veces no se que hacer conmigo y pienso en él, pero no sé si me debato entre el orgullo o la resignación.... (seguramente no se lo merece y lo decidiste porque te quieres)  si, hay días que me siento perdida, sola de forma miserable y otros hasta valiente...

Tengo esa sensación inevitable de que estoy a salvo. De sus críticas, de su disgusto hacia lo que hacía, de su aversión a mi forma de vestir o ser, de su juicio contra amigos, de su insistencia en que debía ser otra mujer para acceder a estar conmigo. Sin embargo en el conteo sigue doliendo y yo me quedo a deber por permitirme todo ese daño.




.

8 solo lo soñaron:

Jo dijo...

Con el tiempo aprenderás que hay diferencia entre conocer el camino...y andar el camino.

Hay quien sin querer te muestra la puerta. Bienvenido seas Diciembre todo tiene que cambiar.

Sergio DS dijo...

Los objetos son objetos, valen lo que uno quiere que valgan, en ocasiones tan sólo se acumulan.

Los sentimientos son otra cosa, se atesoran incluso cuando no se mantienen, se rememoran o se rechazan.

Sigue a salvo, yo crítica ninguna.
Buen fin de semana y todo lo que venga detrás.

Juanjo dijo...

Uno se alegra mucho de haberte conocido
Besazos guapa de un juan-jo

la mis dijo...

¿Qué se hace pues con darle rienda suelta a tanto sentimiento? Esa libertad aprisiona en rincones que a veces una ni imagina... pero cuando se le encuentra desatada de todo, qué lindo se goza.

Un abrazote.

Georgells dijo...

¿Le robaron su portátil? ¡No sabía!

Demonios miserables de los abismos más abyectos. Pártales un rayo o hasta dos...

Pero ni hablar. Se ha ido, con sus fotos y sus textos y años de información, se ha ido. Es horrible, pero es también una oportunidad de soltar el pasado.

Si algo le gustaba mucho, seguramente lo imprimió, lo publicó, lo compartió. Ahí podrá recuperar lo sobresaliente.

Si algo le apenaba, o no estaba "terminado", podrá reconstruirlo. Poco a poco. La memoria tiene mucho de fantasía y de experiencia. Ahora encontrará que capítulos reescritos suelen salir mejor.

Y si algo era tan privado que debía permanecer escondido... alguna confesión, algún dolor, alguna imagen... ¡Pues que bueno que se ha ido! Seguirá existiendo en su memoria, pero también ahí poco a poco se archivará en los lejanos recuerdos, pues cuando algo es tan privado, suele no trascendernos al irnos...

Permítame que me explique con una metáfora muy grosera pero evidentísima: es mucho más privado el cepillo de dientes que el abrigo. Y más privado el abrigo que, digamos, el reloj. Al morir, todo el mundo se peleará el reloj. Algunos valientes (o cínicos) pelearán el abrigo. Pero nadie querrá el cepillo de dientes. Así es lo más íntimo en nosotros: lo primero que se pierde cuando nos vamos...

La felicito por correr, por creer en Gandalf, en Maslow y en Wilde. Pero más importante, por creer en usted misma!

Abrazo,

G.

mientrasleo dijo...

Es una entrada genial, con el toque justo de ironía
Besos

Marite Alarcón dijo...

Te robaron??? Qué ira me da!!! Aysh!!!

Beso mi Jo, una entrada genial como tú... como siempre.

La Maquinista Yey★ dijo...

No lamentas tanto el baúl... sino lo que llevaba dentro.. ánimo mi Jo! :D

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