septiembre 10, 2012

Vértigo a 9 mil Pies

septiembre 10, 2012



En mi familia, si no es que en todas, abundan las etiquetas, los estigmas y las palabras que te marcan de una buena o muy mala manera. Mi familia no es diferente entre mis hermanos y yo abundaron no sé si para diferenciarnos aún con el mismo apeido... Los padres supongo a pesar de que tengan los críos en la misma camada los estigman desde chicos no se si por su manera de enfrentar las cosas

Mi hermano era el rebelde y el audaz. Siempre se las arregló para manifestar sus inconformidades y no recibir ni un rasguño a pesar de los regaños. Manipulador nato que sinceramente lo ha logrado hasta la madurez, debería creo yo poner una consultoria. Siempre me llevé bien con él y el tiempo hizo los estragos necesarios para separarnos.   Mi hermana la estudiosa y dedicada. No así la mas ordenada que digamos ni la más docta en la cocina o la limpieza. Siempre me regañaron por su culpa, sinceramente nunca me identifiqué con ella ni como ejemplo a pesar de ser mujer.  Hasta la fecha nunca logré llevarme bien. (será por eso que a veces a dos o tres amigas las veo como hermanas)...
Todos tenemos nuestros lados flacos seguro ya dije una estupidez entre estos últimos 20 renglones o en los ultimos 4 años hasta la saciedad pero es que yo no solo las dije sólo cuando fuí una cría.
y así perteneciendo o siendo de la misma camada yo, bueno, pues yo ya hace tiempo había contado algo. Valiente no es una palabra que me dijeran desde niña.  Yo siempre tuve la etiqueta de la llorona, la de la letra más bonita, la que leía clarito y muy rápido pero miedosa.

Miedosa hasta la pared de enfrente, a quedarse sola, a andar por la calle por un mandado, a los bichos raros, hasta a los peines. Esa etiqueta nunca me la quitaron, o me la quité. Aunque hubiera tratado con amoniáco ha sido muy pesado llevarla cargando. No sé si en el fondo contribuyó a perderme yo de montón de cosas o nunca me atrevi a hacer otras tantas; La etiqueta se quedó por mucho tiempo hasta que más a fuerza que de ganas me vi obligada a tomar decisiones y con ello romper algunos estigmas familiares, sobre todo porque el miedo nunca me gustó me lo adjudicaran mis papás. Necesité demostrar muchas cosas o tal vez no tantas pero necesitaba hacerlo para no sentirme así.

No se describir que desde ayer por la mañana tenia esa sensación de libertad, diria que mezclada con alegría. De pronto uno teme hasta caerse de una banqueta de la bici o la cama, me reía contando que hasta los pasos a desniveles en la ciudad me daban vértigo. El shock más tremendo es salir del avión y que te pegué el aire en la cara casi tanto como dificil se hace respirar. (alguien que decide suicidarse, que horrible sensación debe ser) el miedo esta vez no entró a escena, me invadió otra cosa y en cuánto sentí el tirón para que el paracaídas se abriera no sé muy bien que, pero dejó pasar por mi cabeza mientras ascendiamos -si algo saliera mal-.  Hasta al final supe  que ser lo que siempre fuí ante los ojos de otros encoronaba la situación con "es una locura".  Si hubiera salido algo mal me hubiera ido tranquila.
Mientras se terminaba el mimuto con el viento en la cara y el paisaje de tres volcanes enfilados al horizonte como espectadores se me vinieron de pronto palabras que mis hermanos, mi madre o mi papá me dijeron en momentos cruciales..." tu jamás podrás hacer eso" "¿atreverte tu?" "No te doy ni una semana,- decía mi hermano cuando había decidido irme a vivir sola sin la protección de papá- viajar sola, invertir en algo para mi, decidir dejar un trabajo, renunciar a un amor..

9 mil pies de altura en caida libre a 24 km/h me hicieron pensar que podía atreverme a casi cualquier cosa pude gritar, sonreir, llorar, respirar desde las alturas aunque no se cuál fue el orden. Mientras iba de regreso por carretera, no paré de pensar en lo que me dijo una amiga. "si te gastas tu dinero, no lo hagas en objetos o lujos, inviertelo en experiencias" y me hizo sonreir.

Una vez arriba por la premura de la decisión me di cuenta que no me habían dado nada para firmar.
El instructor era tan rudo que no tenías opcion de acobardarte o arrepentirte al ultimo momento
(curiosamente comenzó a tratarme con suavidad cuando le dije el dato de la carta que no firme)
Tenía ganas de gritar que yo me puedo atrever a cualquier cosa. Bajé con euforia, alegria y otras emociones... y ahora estoy aqui escribiendo con un nudo en la garganta y no sé porque no he dejado de llorar cuando venía de regreso por carretera. Tengo sentires encontrados y el cabello se me ha quedado alborotado igual que el alma como enredada...



13 solo lo soñaron:

la MaLquEridA dijo...

Te felicito por atreverte, el miedo es algo que las ladies no deben cargar.



Un beso.

Juanjo dijo...

imkpresionante tu experiencia Jo...cobarde tu?....para nada...yo no me hubiera atrevido en años
Gracias a ti por compartir experiencias
Besazos guapa

adam tate dijo...

Eso es algo que no me veo haciendo.

Aunque sé que la experiencia debe ser alucinante.

Vencer los miedos que nos limitan está genial.
Volar es fabuloso.

El hombre del traje gris dijo...

Una de las mejores experiencias en las que se puede invertir, sí señor. Yo no recuerdo que tuviera ninguna dificultad para respirar ni el golpe del aire, solo recuerdo el subidon de adrenalina y el inmenso paisaje en medio del torrente de aire que atraviezas, lo haría una y otra vez...

Marite Alarcón dijo...

WOWWWWW!!!!!!!!!!!1 Mis respetos señorita!!! Qué éxito!!! Estrés liberado al 1000%!!! Sin duda!

Yo tendría que pensarla un poco más, y cuando la piensas, al final ya no la haces, difícil.

Te admiro!

kika dijo...

Y si eso sirvió de catarsis contra los miedos ¡Que bien pues!

A mi me marean hasta los columpios...jajaja

Que buen consejo de tu amiga, la experiencia es lo único que nos deja aprendizaje.

Un abrazo!

Charly Hell dijo...

Espero no morir sin haberme tirado antes en paracaídas.

Entiendo muy bien esa infancia "miedosa". Yo era igual.

Saludos.

[.Ła quε εscribε mεlaиcolías.] dijo...

Wow.. que post de 10 !!

senti cada palabra... como si fuera ahí de pronto en las alturas...

llorar es sinónimo de muchas cosas.. y como ayuda cuando uno lo deja salir sin reprimendas (a una misma)...

Yo tmb he llorado por muchas cosas que de las cuales no entiendo el porque.. pero me ha servido para limpiar un poco esta alma que a veces se enrreda solita..

Miedo.. si, creo que me identifico aunque a mi no me pusieron la etiqueta.. creo que yo me la puse solita... ¡en fin! eso sería como para una charla de cafe (o sesión de terapia.. jejeje)

Que bien Jo que tienes amigas como esas que te anima a invertir en experiencias... =) .. ¡tiene toda la razón del mundo!

Bezaso para ti. !

mientrasleo dijo...

Y yo que me creía valiente por hacer puenting.... Dame unas semanas y te lo cuento.
La sensación es tremenda, sí.
Pero podemos ser valientes de otras muchas formas
Besos

La Maquinista Yey★ dijo...

Una heroína siempre es valiente!!! el miedo sólo era una barrera, pero ahora sabes que puedes romperla... Sin duda fue una grandiosa experiencia :D

Juan! dijo...

Increible, no? Es lo mas cerca que uno puee estar de volar...

Un gran abrazo Jo!

Kiddo dijo...

uuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu!!!!
jajajaja! Yo lo màs que llego es a montaña rusa. Felicidades Jo. Brava!!

ѕocιaѕ dijo...

Felicidades Jo, por perder ese miedo, por atreverte y ser valiente, que bueno que algo tan "fácil" causaría tal emoción. A ver si un día me animo
Saludotes Jo

Joe's books

Elogio de la vagancia
Tacones en el armario
El vicio de la lectura
Noticias del Imperio
The Name of the Rose
Mujeres de ojos grandes
Aura
The Death of Artemio Cruz
The Book of Laughter and Forgetting
The Joke
Immortality
Laughable Loves
The New Drawing on the Right Side of the Brain
The Last Nude
Art and Fear: Observations on the Perils (and Rewards) of Artmaking
The Art Book
The Scrapbook of Frankie Pratt
Concerning the Spiritual in Art
Griffin and Sabine
Color: A Natural History of the Palette


Joe Toledo's favorite books »

Juntos codo a codo Somos mucho más que un blog